Acercarme hasta el lugar donde mi padre hizo la instrucciøn, en la marina alemana, cuando apenas era un chaval -el lugar donde se le congelaban las cejas al hacer la guardia- era, para mi, una verdadera curiosidad. Asi que decidi desviarme de mi ruta a Flensburg para pasar una noche en Kiel.
Mi sorpresa, al ir cayendo la tarde y dirigirme hacia el albergue juvenil donde tenia reservada cama (que no habitacion, pues la tienes que compartir con otras personas) me la dio una amable pareja: Flo y Wibke que, tras informarme del modo en que podia acercarme a la base militar, en ferry, desarrollø una conversacion que derivø en pasar juntos parte de la noche y del dia siguientes. Asi fui invitado a una fiesta de musica al aire libre, mas cervezas de las que hubiese bebido por mi cuenta y, al dia siguiente, a visitar los lugares que mi propio padre le contø (pues le llame por telefono para que hablara con Flo) y, como coloføn, un formidable ba
ño en la playa con hamburguesa incluida.
Estupendas personas que refuerzan, una y otra vez, la idea de cuanta buena gente hay por el mundo dispuesta a ayudar y acoger a los desconocidos...
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| Al ir a fotografiar este puente fue cuando empezamos a hablar |
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| Un increible puente que se pliega como un acordeøn para dejar pasar a los barcos |
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| ... y que ha costado un fortunøn |
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| Los simpaticos y cariñosos Flo y Wibke |
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Vielen Dank!!!
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ohhhh, que majos¡¡ es cierto ahi mas gente buena que mala y en estos tiempos que corren es de agradecer poder seguir creyendo en el ser humano.
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